Apoyar a alguien con TEPT requiere crear un entorno seguro, reconocer los desencadenantes del trauma y fomentar la terapia profesional, mientras que las investigaciones demuestran que el apoyo emocional constante combinado con intervenciones terapéuticas basadas en pruebas mejora significativamente los resultados de recuperación de las personas que padecen trastorno de estrés postraumático.
Ver a un ser querido luchar contra un trauma puede hacerle sentir impotente e inseguro. Apoyar a alguien con TEPT requiere comprensión, paciencia y las estrategias terapéuticas adecuadas, y con orientación profesional, usted puede convertirse en un poderoso aliado en su viaje de curación.
Cómo apoyar a una persona con TEPT: Guía práctica
Según el Centro Nacional para el TEPT, aproximadamente el 6% de las personas sufren trastorno de estrés postraumático (TEPT) en algún momento de su vida. El TEPT suele aparecer tras un suceso traumático y puede afectar considerablemente al bienestar mental de una persona. Cuando un ser querido sufre un TEPT, saber cómo proporcionarle un apoyo eficaz puede ser todo un reto.
El apoyo a una persona con TEPT empieza por comprender sus necesidades individuales. Esta guía proporciona estrategias y recursos prácticos para ayudarle a convertirse en una presencia positiva en la vida de un ser querido que está atravesando un TEPT.
Entender el trastorno de estrés postraumático (TEPT)
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una enfermedad mental que se desarrolla en algunas personas que han experimentado o presenciado un acontecimiento traumático. Estos acontecimientos pueden incluir desastres naturales, experiencias de combate o traumas personales como agresiones o abusos.
El trauma puede tener efectos de largo alcance que van más allá del acontecimiento inicial e influyen en la forma en que las personas procesan las emociones, los recuerdos y los patrones de pensamiento. En el TEPT, la respuesta de lucha o huida del cerebro a menudo se vuelve hiperactiva, desencadenando sentimientos intensos de miedo y ansiedad que persisten mucho después de que el acontecimiento traumático haya terminado.
El TEPT suele clasificarse en agudo (síntomas que duran menos de un mes) o crónico (síntomas que persisten durante largos periodos). Aunque muchas personas experimentan sucesos traumáticos, sólo una parte desarrollará TEPT.
Varios factores pueden aumentar la susceptibilidad al TEPT, como la exposición a múltiples trastornos traumáticos, trastornos mentales preexistentes, antecedentes de consumo de sustancias u otros factores estresantes importantes en la vida. Los antecedentes familiares de trastornos mentales también pueden influir en la vulnerabilidad al TEPT.
Cómo ayudar a una persona con TEPT
Apoyar a una persona con TEPT requiere paciencia, comprensión y un enfoque reflexivo. Reconocer los signos del TEPT, crear un entorno seguro para la comunicación y fomentar el apoyo profesional son componentes esenciales. Fomentando la confianza, promoviendo estrategias de afrontamiento saludables y ayudando a establecer una sólida red de apoyo, puede ayudar a la persona a controlar sus síntomas y avanzar en su proceso de curación.
Reconocer los signos del TEPT
Los síntomas del TEPT suelen clasificarse en cuatro categorías principales: recuerdos intrusivos, conductas de evitación, cambios negativos en el pensamiento y el estado de ánimo, y alteraciones en las reacciones físicas y emocionales.
Entre las manifestaciones comunes del TEPT se incluyen:
- Flashbacks del suceso traumático
- Pesadillas recurrentes
- Niveles elevados de ansiedad
- Pensamientos intrusivos sobre la experiencia traumática
- Retraimiento social
- Depresión o sentimientos de desesperanza
- Irritabilidad y ataques de ira
- Dificultades de concentración o para tomar decisiones
- Alteraciones del sueño
Reconocer estos signos permite ofrecer un apoyo más eficaz. Ciertos desencadenantes pueden provocar respuestas emocionales y físicas intensas que reflejan el trauma original. Ser capaz de identificar y ayudar a mitigar estos desencadenantes es un aspecto importante del apoyo a una persona con TEPT.
Crear un entorno propicio para la curación
La comunicación abierta ayuda a identificar los signos de angustia o los desencadenantes para poder ofrecer el apoyo oportuno. Las personas con TEPT pueden tener dificultades para expresar sus emociones por miedo a ser juzgadas. Crear un espacio de apoyo en el que se sientan escuchadas y comprendidas fomenta una conversación más abierta sobre sus experiencias y sentimientos.
La confianza y la seguridad son fundamentales a la hora de apoyar a una persona con TEPT. Establecer un entorno seguro y fiable contribuye significativamente a su recuperación. La constancia y la fiabilidad en las interacciones fomentan la confianza, lo que puede ayudar a aliviar algunos síntomas.
A veces, el simple hecho de estar presente supone una diferencia significativa para una persona con TEPT. Su presencia tranquiliza, especialmente en momentos abrumadores o desencadenantes. Cuando las circunstancias se vuelven especialmente difíciles, puede ser beneficioso ofrecer un respiro temporal mediante paseos por la naturaleza, actividades tranquilas o actividades relajantes.
Aunque algunos desencadenantes del TEPT no pueden evitarse, comprender cuáles son y respetar los límites ayuda a prevenir situaciones potencialmente angustiosas.
Apoyar el bienestar emocional y físico
Apoyar a una persona con TEPT implica atender sus necesidades emocionales y físicas. Anímele a buscar la orientación de un profesional de la salud mental, ya que varios enfoques terapéuticos han demostrado su eficacia para tratar el TEPT, entre ellos:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta forma de psicoterapia se centra en identificar y cuestionar patrones de pensamiento y comportamientos negativos.
- Terapia de exposición: Este enfoque expone gradualmente a los individuos a sus desencadenantes en un entorno controlado y seguro, ayudándoles a afrontar y procesar sus miedos.
- Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): La EMDR combina elementos de la TCC y la terapia de exposición con movimientos oculares dirigidos para ayudar a procesar los recuerdos traumáticos.
Además de fomentar la terapia profesional, promover un estilo de vida saludable contribuye al bienestar general. Una dieta equilibrada, la actividad física regular y un sueño adecuado pueden influir positivamente en el estado de ánimo y la salud física, que están estrechamente relacionados con el bienestar mental. Además, ayudar a establecer mecanismos de afrontamiento saludables contribuye a la recuperación. Estos pueden incluir prácticas de atención plena o salidas creativas como la música o el arte. Las técnicas de control de la ira y los ejercicios de relajación también pueden resultar beneficiosos.


