El trastorno bipolar afecta aproximadamente al 2,8% de los adultos estadounidenses a través de distintos patrones de episodios del estado de ánimo (bipolar I, II y ciclotímico), y las intervenciones terapéuticas basadas en pruebas, como la terapia cognitivo-conductual, muestran una reducción de hasta el 60% en las tasas de recaída cuando se combinan con una atención médica adecuada.
¿Alguna vez ha sentido que sus emociones están en una montaña rusa que no puede controlar? El trastorno bipolar afecta a más de 7 millones de estadounidenses que experimentan estos cambios drásticos de humor, pero hay esperanza a través de la terapia basada en la evidencia y el apoyo profesional. Comprender esta enfermedad es el primer paso para encontrar el equilibrio y la estabilidad.
Visión general del trastorno bipolar
El trastornobipolar, antes llamado enfermedad maníaco-depresiva o maníaco-depresiva, es un trastorno de salud mental caracterizado por la alternancia de periodos de estados de ánimo altos y bajos, denominados episodios maníacos y depresivos, respectivamente. Durante un episodio maníaco, las personas con trastorno bipolar experimentan normalmente sentimientos de euforia y excitabilidad, junto con una gran cantidad de energía y una mayor tendencia a adoptar conductas de riesgo. Durante un episodio depresivo, pueden experimentar un estado de ánimo bajo, falta de energía y pérdida de interés por las cosas.
Según algunas estimaciones, la duración media de un episodio es de 13 semanas, aunque pueden persistir durante mucho más tiempo o ser tan breves como un día. Según la Facultad de Medicina de Harvard, el primer episodio de manía (no tratada) dura de dos a cuatro meses, mientras que el primer episodio de depresión (no tratada) puede persistir durante ocho meses. Experimentar cuatro o más episodios en un periodo de un año se conoce como ciclo rápido.
Aunque se desconoce la causa exacta del trastorno bipolar, se considera que la genética y las anomalías en la estructura y el funcionamiento del cerebro son los principales factores que contribuyen a su desarrollo. Otros factores de riesgo son la experiencia de acontecimientos traumáticos o estresantes, el consumo de drogas recreativas y la convivencia con otros trastornos mentales (por ejemplo, trastornos de ansiedad). Aunque suele diagnosticarse en adolescentes y adultos jóvenes, el trastorno bipolar también puede desarrollarse en niños. Existen tres tipos diferentes de trastorno bipolar -trastorno bipolar I, trastorno bipolar II y trastorno ciclotímico- que generalmente presentan los mismos síntomas pero varían en cuanto a su gravedad.
El tratamiento del trastorno bipolar suele incluir psicoterapia y medicación, aunque las modalidades exactas utilizadas pueden variar en función de los síntomas, los antecedentes médicos y el estilo de vida de cada persona. Las personas afectadas suelen necesitar cuidados a largo plazo. Como afirma el Instituto Nacional de Salud Mental, «aunque los síntomas pueden variar con el tiempo, el trastorno bipolar suele requerir tratamiento de por vida».
Trastorno bipolar I
Las personas con esta forma de trastorno bipolar experimentan periodos de manía y pueden o no experimentar también episodios de depresión mayor. Para que una persona sea diagnosticada de trastorno bipolar I, un episodio maníaco debe haber durado un mínimo de una semana y haber constado de al menos tres síntomas maníacos. Los síntomas de los episodios maníacos incluyen una menor necesidad de dormir, pensamientos acelerados y distracción. La manía grave también puede provocar síntomas de psicosis, como delirios, alucinaciones y pensamiento desorganizado.
Trastorno bipolar II
El trastorno bipolar II se caracteriza por periodos tanto depresivos como hipomaníacos, que son periodos menos graves de manía. La depresión bipolar se caracteriza por períodos de bajo estado de ánimo, disminución de la energía, cambios en el apetito y los patrones de sueño, y falta de interés en las actividades. Los síntomas depresivos son más frecuentes en el trastorno bipolar II que en el trastorno bipolar I.
Trastorno ciclotímico
Al igual que en los trastornos bipolares anteriores, las personas con este tipo de trastorno bipolar experimentan cambios de humor. Sin embargo, los síntomas de la ciclotimia no cumplen los criterios de los episodios depresivos o hipomaníacos. Aunque los cambios de humor pueden ser menos graves, suelen ser más frecuentes. Además, las personas con ciclotimia desarrollan los trastornos bipolares I y II en mayor proporción que la población general.
Cada tipo de trastorno bipolar puede afectar significativamente a la vida social, el funcionamiento laboral y el bienestar de una persona. Los estudios demuestran que el trastorno bipolar se asocia a una reducción de la esperanza de vida (entre 9 y 20 años menos que la media). Sin embargo, con un diagnóstico preciso y un tratamiento integral, las personas con trastorno bipolar pueden controlar sus síntomas y limitar sus efectos negativos.
Prevalencia del trastorno bipolar en Estados Unidos
El trastorno bipolar es uno de los trastornos del estado de ánimo más frecuentes en Estados Unidos. Comprender su prevalencia en los distintos grupos demográficos ayuda a contextualizar el impacto generalizado de esta afección.
En adultos
Se calcula que cada año unos 7 millones de adultos estadounidenses padecen trastorno bipolar. Esto equivale aproximadamente al 2,8% de la población adulta. Según el Instituto Nacional de Salud Mental, aproximadamente el 4,4% de todos los estadounidenses padecerán este trastorno en algún momento de su vida.
La mayoría de las personas a las que se diagnostica trastorno bipolar tienen entre 18 y 29 años, seguidas de las que tienen entre 30 y 44 años, y después de las que tienen entre 45 y 59 años. Casi el 83% de los adultos que padecen trastorno bipolar experimentan alteraciones importantes en sus capacidades físicas o mentales. La mayoría también encuentra que su vida se ve perturbada de alguna manera, ya sea en el trabajo, la escuela o el hogar.
En adolescentes
Aunque la edad media de inicio del trastorno bipolar es de unos 25 años, la enfermedad puede aparecer mucho antes y es frecuente entre los 13 y los 18 años. La prevalencia de la enfermedad mental en el grupo de adolescentes es similar a la de los adultos, en torno al 2,9%, según el Instituto Nacional de Salud Mental.
En hombres y mujeres
Según las estadísticas, los hombres y las mujeres de Estados Unidos padecen trastorno bipolar aproximadamente en la misma proporción, un 2,9% y un 2,8%, respectivamente. Aunque las cifras son parecidas entre hombres y mujeres, el trastorno bipolar puede presentarse de forma diferente según el sexo de la persona. Por ejemplo, los hombres desarrollan la enfermedad a una edad más temprana que las mujeres, mientras que éstas tienen más probabilidades de experimentar ciclos rápidos. Las mujeres también presentan más episodios mixtos y periodos de depresión más frecuentes que los hombres.
En las familias
Más de dos tercios de los estadounidenses tienen un familiar con uno de los tipos de trastorno bipolar o depresión unipolar, lo que ilustra la frecuencia de estos trastornos mentales. El trastorno bipolar es altamente hereditario, lo que significa que las probabilidades de padecerlo aumentan cuando uno o ambos progenitores lo padecen. Si uno de los progenitores padece trastorno bipolar, el riesgo de heredarlo y desarrollarlo más adelante en la vida es de aproximadamente el 15-30%. Si ambos progenitores lo padecen, aumenta hasta el 50-75%.
Impacto global del trastorno bipolar
El trastorno bipolar no sólo preocupa en Estados Unidos. Esta condición de salud mental afecta a personas en países de todo el mundo, creando un importante desafío de salud global.
A partir de 2017, se estimó que alrededor del 0,6% de toda la población mundial (o 46 millones de personas) vive con trastorno bipolar. Sin embargo, la prevalencia real puede ser en realidad mucho mayor, dado el probable elevado número de casos no diagnosticados en zonas del mundo con falta de recursos de salud mental o con un estigma asociado a la enfermedad mental. Según algunas estimaciones, hasta la mitad de las personas que padecen trastorno bipolar no reciben tratamiento.
En cuanto a las estadísticas en países concretos, aproximadamente 568.000 personas en Australia, 1,3 millones en el Reino Unido, 390.000 en Canadá, 688.000 en Irán y casi un millón en Alemania padecen trastorno bipolar. Se cree que en los dos países más poblados, India y China, hay hasta 15 millones de personas con trastorno bipolar.


