Las cinco etapas del duelo -negación, ira, negociación, depresión y aceptación- proporcionan un marco terapéutico para comprender y procesar la pérdida, aunque los profesionales de la salud mental hacen hincapié en que las personas pueden experimentar estas etapas de forma no lineal y beneficiarse del apoyo de asesoramiento profesional a lo largo de su viaje de curación único.
¿Alguna vez ha sentido que el duelo era un laberinto abrumador sin un camino claro? La comprensión de las 5 etapas del duelo puede iluminar este difícil viaje, proporcionando un marco compasivo que honra su experiencia única al tiempo que ofrece esperanza y dirección para la curación.
Comprender las 5 etapas clave del duelo: Una perspectiva terapéutica
El duelo es una emoción poderosa, a menudo abrumadora, que afecta prácticamente a todo el mundo en algún momento de la vida. Tanto si se experimenta tras la muerte de un ser querido, el final de una relación significativa u otra pérdida importante, el duelo es tanto una experiencia humana universal como un viaje profundamente personal. Existen innumerables formas de sentir, expresar y procesar el duelo.
La comprensión del duelo y el modelo de Kübler-Ross
Entender el duelo a través de marcos como el modelo de Kübler-Ross -que describe cinco respuestas comunes que incluyen la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación- ofrece una forma de conceptualizar esta compleja experiencia emocional. Es importante reconocer que estas etapas pueden no aplicarse a todo el mundo de forma lineal y que algunas personas pueden expresar sus emociones de formas que no se ajustan perfectamente a este modelo. Sin embargo, muchas personas se sienten cómodas identificando sus experiencias dentro de este marco. Vamos a explorar estas etapas y discutir las estrategias de afrontamiento, incluyendo los beneficios de trabajar con un trabajador social clínico con licencia a través de servicios de telesalud.
Acerca de las cinco etapas del duelo: Un marco, no una fórmula
La psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross introdujo por primera vez el modelo de las cinco etapas del duelo en su libro Sobre la muerte y el morir en 1969. Desde entonces, las perspectivas de este modelo han evolucionado considerablemente. Algunos profesionales de la salud mental han ampliado las etapas, mientras que otros consideran más útiles otros marcos alternativos. En su libro de 2014 On Grief and Grieving, Kübler-Ross y su coautor David Kessler abordan los malentendidos más comunes: «Las etapas han evolucionado desde su introducción, y han sido muy malinterpretadas en las últimas tres décadas. Nunca se concibieron para ayudar a empaquetar las emociones desordenadas. Son respuestas a la pérdida que muchas personas tienen, pero no hay una respuesta típica a la pérdida porque no hay una pérdida típica. Nuestro duelo es tan individual como nuestras vidas».
El proceso de duelo varía de una persona a otra
Según Kübler-Ross, estas etapas no se detienen en una línea de tiempo lineal, sino que son un marco para ayudar a las personas a identificar y elaborar sus sentimientos. No hay un orden predeterminado para experimentarlas, y algunas personas pueden no experimentar todas las etapas. Otras pueden volver a etapas que ya habían superado anteriormente y saltarse otras por completo.
Hay muchos factores que influyen en el proceso de duelo, como la relación con lo que se ha perdido, los mecanismos personales de afrontamiento, las actitudes culturales hacia el duelo y los sistemas de apoyo disponibles. Los familiares y las personas procesan el duelo a su manera y en su propio tiempo.
La clave es que cada persona experimenta el duelo de forma diferente. El modelo de las cinco etapas sirve como una herramienta útil para aquellos que se conectan con ella en lugar de una plantilla prescriptiva. Si no se siente identificado con este marco concreto, otros modelos alternativos, como el modelo de proceso dual (MPD), los procesos de duelo de las seis erres o las cuatro fases del duelo, pueden ofrecerle una mejor perspectiva.
«La gente suele pensar que las etapas duran semanas o meses. Olvidan que las etapas son respuestas a sentimientos que pueden durar minutos u horas, ya que entramos y salimos de una y luego de otra. No entramos y salimos de cada etapa de forma lineal. Podemos sentir una, luego otra y volver a la primera» -On Grief and Grieving de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.
Explicación de las cinco etapas del duelo
Comprender estas etapas puede ayudar a las personas a poner palabras a sus experiencias y normalizar sus respuestas emocionales. He aquí un resumen de las cinco etapas de Kübler-Ross:
Negación
Muchas personas responden inicialmente a la pérdida con negación, sintiéndose desconectadas del mundo y de su nueva realidad. Este mecanismo de defensa natural ayuda a las personas a sobrevivir al dolor intenso e inmediato de la pérdida. Durante esta etapa, es posible que se sienta conmocionado, aturdido o como si se moviera por la vida en medio de la niebla. Esta protección psicológica le permite procesar la noticia a un ritmo que su mente puede manejar.
Ira
La segunda etapa implica ira, que representa otra parte natural del viaje de curación de muchas personas. Kübler-Ross aconseja permitirse sentir esta ira en lugar de reprimirla, ya que reconocer estos sentimientos puede ser un paso importante para procesar la pérdida. El duelo puede hacer que nos sintamos desconectados del mundo, a la deriva de emociones abrumadoras. La ira proporciona una dirección y algo con lo que conectar, especialmente después de que el entumecimiento de la negación haya empezado a desaparecer.
Negociación
Durante la fase de negociación, muchas personas experimentan un intenso deseo de volver atrás en el tiempo y cambiar lo sucedido. Esto se manifiesta a menudo como una negociación con un poder superior, haciendo promesas sobre cómo se viviría de forma diferente si las cosas pudieran volver a ser como antes.
Kübler-Ross advierte que no hay que perderse en escenarios de «y si…» o «si sólo…», ya que la incapacidad de cambiar el pasado a menudo lleva a sentirse culpable por lo que uno cree que podría haber hecho de otra manera. En su lugar, es esencial practicar la autocompasión durante esta etapa. El regateo suele proporcionar una sensación temporal de esperanza o control que ayuda a las personas a pasar a la siguiente fase de su proceso de curación.
Depresión
A medida que su atención se desplaza del pasado (o de futuros hipotéticos) a su realidad actual, puede sentir todo el peso de su dolor. Esto se manifiesta a menudo como un profundo vacío o tristeza que puede ser más profunda o penetrante que la tristeza que has experimentado antes. Según Kübler-Ross, experimentar depresión tras una pérdida importante es una reacción natural y adecuada.


