Los trastornos de ansiedad responden eficazmente a intervenciones terapéuticas basadas en pruebas, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), las técnicas de respiración profunda y el apoyo psicológico profesional, que ayudan a las personas a desarrollar estrategias prácticas de afrontamiento al tiempo que abordan las causas profundas y controlan los síntomas cotidianos.
¿Se le acelera el corazón en momentos inesperados? Cuando la ansiedad empieza a controlar su vida diaria, puede sentirse abrumado, pero no está solo y hay esperanza. Descubra estrategias prácticas, aprobadas por terapeutas, que pueden ayudarle a recuperar su sensación de calma y control, paso a paso.
Cómo controlar los síntomas de ansiedad abrumadora y mejorar la salud mental
Si experimenta ansiedad abrumadora, no está solo, ya que el trastorno de ansiedad generalizada es una de las enfermedades mentales más comunes en EE.UU. La ansiedad puede tener diferentes niveles de gravedad en función de factores genéticos y ambientales. Para algunos, puede convertirse en un grave impedimento para el funcionamiento diario.
Cuando la ansiedad es grave, pueden aparecer síntomas conductuales intensos o incluso síntomas físicos, como ataques de pánico. Entender por qué se siente ansioso y trabajar para controlar estos síntomas puede ser crucial para recuperar la calidad de vida y el bienestar general.
¿Qué causa un trastorno de ansiedad?
No existe una única causa específica vinculada al desarrollo de un trastorno de ansiedad. Según el Instituto Nacional de Salud Mental, existen diversos factores relacionados con esta enfermedad mental común. El entorno, la genética, experiencias como acontecimientos traumáticos y la química cerebral pueden desencadenar trastornos de ansiedad. Esto significa que los enfoques terapéuticos u otros tratamientos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), dependerán de su situación particular.
- Estrés. El estrés puede provenir de diversas fuentes: inseguridad económica, pérdida del empleo, presiones académicas, dificultades en las relaciones, etc. El estrés prolongado puede conducir a la aparición de síntomas de ansiedad más graves que repercuten significativamente en el funcionamiento diario.
- Factores hereditarios. Los trastornos de ansiedad suelen ser hereditarios, lo que sugiere un componente genético en su desarrollo.
- Traumas pasados. Las experiencias traumáticas pueden contribuir significativamente al desarrollo de trastornos de ansiedad, que a veces se manifiestan años después del suceso original.
- Otras enfermedades mentales. La ansiedad suele coexistir con otros trastornos mentales o puede desarrollarse como parte de otro diagnóstico. Los síntomas de ansiedad también pueden ser consecuencia de afecciones médicas, consumo de sustancias o efectos secundarios de la medicación.
Si tiene problemas con el consumo de sustancias, póngase en contacto con la Línea Nacional de Ayuda de SAMHSA en el 1-800-662-HELP (4357) para recibir apoyo y recursos. El apoyo está disponible 24 horas al día, 7 días a la semana.
Consejos para controlar el estrés, el pánico, la preocupación, el miedo y otros síntomas de ansiedad
La ansiedad grave implica sentimientos intensos de pánico, preocupación o miedo ante las tareas cotidianas. Comprender las causas es fundamental para reducir los síntomas de ansiedad a largo plazo. Sin embargo, aprender medidas prácticas para manejar el estrés y controlar los síntomas es igualmente importante, especialmente durante los periodos de mayor ansiedad.
Respire profundamente para reducir el pánico, el miedo, el estrés o la preocupación
La respiración profunda durante los episodios de preocupación excesiva puede ser una de las técnicas de relajación más eficaces para abordar la ansiedad en la vida cotidiana. Este método de gestión no sólo sirve de base a la persona que experimenta sentimientos de ansiedad, sino que puede generar calma y la capacidad de desconectar temporalmente.
La respiración controlada puede invertir la respuesta de lucha o huida del organismo, que suele desencadenarse en momentos de mucho estrés. Incluso cuando no se experimentan episodios de ansiedad, los ejercicios regulares de respiración profunda pueden servir como una forma saludable de meditación para reducir el estrés y prevenir el pánico. La respiración profunda también puede ser excelente para relajarse y descomprimirse después de un largo día.
Llegar a la raíz de la ansiedad
Aprender qué desencadena la ansiedad, o incluso dónde se desarrolló por primera vez, puede ser beneficioso. Comprender cómo las circunstancias, experiencias y acontecimientos pasados pueden haber influido en el desarrollo de la ansiedad puede ayudarle a reexaminar ciertos aspectos de ésta de una forma nueva. Por ejemplo, reconocer que las situaciones sociales desencadenan ataques de ansiedad puede ayudarle a determinar que padece un trastorno de ansiedad social.
Trabajar con un terapeuta licenciado a través de ReachLink puede ayudarle a explorar las raíces de su ansiedad, lo que puede llevarle a desarrollar habilidades de afrontamiento eficaces para los sentimientos intensos de estrés.
Redirija su atención hacia actividades que puedan ayudar a su salud mental
Redirigir su atención puede ser una herramienta temporal útil para complementar el tratamiento terapéutico tradicional. Detenerse en pensamientos recurrentes de ansiedad o síntomas físicos puede intensificarlos. Aunque evitar las emociones no es una gran solución a largo plazo, realizar actividades enriquecedoras puede ayudar a su mente a centrarse en algo nuevo y aliviar algunos síntomas de ansiedad inmediatos.


