El maltrato verbal se manifiesta a través de pautas de comportamiento controlador, amenazas y manipulación que pueden darse en las relaciones personales, el lugar de trabajo y la familia, y que conducen a daños psicológicos importantes, pero la intervención terapéutica profesional puede ayudar a las víctimas a reconocer las señales, establecer límites y desarrollar estrategias de afrontamiento eficaces.
¿Ciertas palabras o conversaciones le hacen dudar de sí mismo, sentirse pequeño o cuestionar su realidad? El abuso verbal a menudo se esconde tras frases como "sólo bromeaba" o "eres demasiado sensible", pero tus sentimientos son válidos y no estás solo. Exploremos cómo reconocer estos patrones dañinos y dar pasos hacia la curación.
¿Qué es el maltrato verbal?
Cuando aparece el término «abuso», muchas personas se imaginan inmediatamente el maltrato físico. Sin embargo, el abuso también puede adoptar la forma de agresión verbal, que puede ser más difícil de reconocer y a veces más dañina que la violencia física.
Para obtener ayuda, póngase en contacto con la Línea Nacional de Ayuda contra la Violencia Doméstica 24 horas al día, 7 días a la semana, en el 1.800.799.SAFE.
La falta de concienciación sobre el maltrato verbal puede hacer que las personas lo sufran en sus relaciones sin reconocerlo. Este artículo pretende ayudarle a identificar el maltrato verbal, comprender sus causas, manifestaciones y cómo buscar ayuda.
Numerosos psicólogos ofrecen una amplia definición del maltrato verbal. La profesora Elaine Johannes esbozó 15 criterios que podrían considerarse abuso verbal. En esencia, es una técnica de manipulación empleada por un individuo para afirmar su control sobre otra persona a través de medios no físicos. Este control puede consistir en manejar las acciones, emociones o elecciones del otro.
Con frecuencia, estos comportamientos controladores o manipuladores se disfrazan de afecto o preocupación, mientras que otras veces el abuso puede ser más obvio. En cualquier caso, el maltrato puede generar miedo en la víctima: miedo a la vergüenza, al fracaso, al daño físico o al abandono. Si has sufrido maltrato verbal, es fundamental que sepas que no estás solo y que hay ayuda disponible.
Reconocer el maltrato verbal
Aunque el maltrato verbal no produce lesiones visibles, puede tener consecuencias perjudiciales para quienes lo sufren. Lamentablemente, el maltrato verbal puede pasar desapercibido y no percibirse como grave, lo que lleva a muchos a no buscar ayuda. Algunos justifican las acciones, mientras que los agresores pueden hacer que las víctimas se sientan hipersensibles desestimando el abuso como una burla inofensiva.
Siendo víctima de maltrato verbal, puede que te convenzas de que la dureza del maltratador pretende ayudarte. No es raro que los supervivientes del maltrato verbal sientan que están perdiendo la cordura. Sin embargo, una vez que puedas identificar con precisión el maltrato verbal, podrás tomar las medidas necesarias para buscar ayuda.
¿Cómo puede determinar si está sufriendo maltrato verbal? Normalmente, esta forma de maltrato se manifiesta con amenazas, intimidación, retención deliberada y otras técnicas de manipulación. Si alguien de quien sospecha que está abusando se dirige a usted con el siguiente lenguaje, puede indicar abuso verbal.
- «Eres demasiado sensible».
- «¿Qué te pasa? ¿No aguantas una broma?»
- «Tu idea es ridícula».
- «¿De verdad eres tan crédulo?»
- «¿Eres tan estúpido?»
- «Estás actuando como un niño.»
- «Cualquier otro se pondría de mi lado.»
- «Tienes mal gusto para el humor.»
- «Si no hubieras hecho esto…»
- «Yo nunca dije eso», aunque sabes que lo hicieron
- «Eso no pasó.»
- «Eso sólo demuestra lo loco que estás».
- Negarse a aceptar cualquier responsabilidad
- Despreciar cosas que consideras importantes (como aficiones o ideas)
- Utilizar lenguaje ofensivo o insultos (sean vulgares o no)
Es natural que de vez en cuando la gente pierda los nervios o diga algo sin querer. Sin embargo, cuando ese comportamiento se convierte en abusivo, se produce en un patrón consistente, no sólo una vez. Además, pueden emplearse varios tipos de abuso verbal. También existe la posibilidad de que el maltrato verbal se convierta en maltrato físico. Tenga en cuenta que los episodios de comportamiento afectuoso entre agresiones verbales no excusan el maltrato.
Si usted o alguien que conoce se enfrenta a malos tratos físicos, tiene acceso a ayuda. Póngase en contacto con la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica 24 horas al día, 7 días a la semana, en el 1.800.799.SAFE (7233).
El maltrato verbal puede producirse en distintos contextos y afectar a personas tan diversas como los padres, la pareja, los compañeros de trabajo e incluso los hijos. Muchos psicólogos distinguen entre el maltrato verbal en la infancia y en la edad adulta. En general, se sabe que los padres y las parejas sentimentales son abusivos, pero se reconoce menos el abuso verbal en el entorno laboral y en las relaciones con los hijos.
Maltrato en el lugar de trabajo
El maltrato verbal no se limita a las relaciones personales estrechas; también puede darse en entornos profesionales, con jefes o compañeros. Este tipo de maltrato verbal puede ser igual de perjudicial que el maltrato en contextos íntimos o familiares, ya que se está expuesto al comportamiento negativo durante largos periodos de tiempo. A menudo se subestima la prevalencia de este problema. Se cree que más de 50 millones de estadounidenses se han enfrentado a alguna forma de acoso en el lugar de trabajo, incluido el abuso verbal.
El abuso verbal en el lugar de trabajo comparte características similares con otras situaciones abusivas, manifestándose como amenazas, arrebatos de ira, intimidación, ridiculización y otras acciones manipuladoras, como la difusión de rumores falsos y cotilleos. Las consecuencias pueden hacer que te sientas infeliz en el trabajo, que te consuman los pensamientos al respecto y que experimentes depresión tanto dentro como fuera de la oficina. El maltrato laboral prolongado puede afectar a su bienestar general, su seguridad laboral y su estabilidad financiera.
Es crucial afrontar el problema. En lugar de tomar represalias agresivas, es aconsejable abordar con calma y respeto el comportamiento del agresor e informarle de que constituye acoso. Además, puede informar del problema a un supervisor o a un representante de recursos humanos (RRHH).
Malos tratos dirigidos a su hijo
Los niños suelen ser víctimas de acoso y abuso verbal. En su etapa de la vida, poseen un poder limitado, lo que les hace susceptibles a situaciones abusivas que giran fundamentalmente en torno al poder y el control. Sin embargo, los niños también pueden actuar como agresores, dirigiendo su comportamiento verbalmente abusivo hacia sus padres, familiares adultos, hermanos o educadores.
En ocasiones, este fenómeno se denomina maltrato de padres a hijos o violencia de adolescentes a padres. Los especialistas estiman que impacta entre el 5% y el 22% de la población. Sin embargo, un metaanálisis de 2017 llevado a cabo por investigadores sugiere que el problema está significativamente subregistrado. En muchas relaciones, distanciarse del maltratador o minimizar las interacciones puede ser una solución, pero este enfoque no es factible en las relaciones entre cuidador e hijo. Es responsabilidad del adulto seguir cuidando del niño y ayudarle a descubrir formas más constructivas de gestionar sus frustraciones antes de que esos comportamientos se arraiguen en su vida.
Al ceder ante el lenguaje abusivo de un niño, afirmas inadvertidamente su sensación de poder y control sobre ti. Para abordar este comportamiento con eficacia, la prevención es clave. Es fundamental enseñar a los niños a resolver problemas desde pequeños. Cuando los padres siguen encargándose de todo por sus hijos más allá de la edad en que necesitan ayuda, les transmiten el mensaje de que son incapaces. Los niños que no saben tomar las riendas de su vida pueden recurrir al maltrato verbal para sentir que tienen el control. La investigación sobre el maltrato por parte de los padres sigue siendo limitada. Si sospecha que está sufriendo maltrato verbal por parte de su hijo, es aconsejable que busque ayuda antes de que este patrón de conducta tenga más consecuencias negativas.
Reconocer el maltrato verbal
Identificar el maltrato verbal puede ser todo un reto, ya que puede darse en diversos contextos y presentarse de numerosas formas. A continuación se exploran varias manifestaciones, pero recuerde: un escenario específico descrito aquí puede no ser necesariamente indicativo de abuso. A la inversa, la ausencia de una situación descrita no sugiere automáticamente la ausencia de abuso. Sin embargo, considerar estos aspectos puede ayudarte a reflexionar sobre la posible presencia de abuso en tus relaciones.
Discutir sobre temas mundanos: Hay temas, como la política y la filosofía, que suscitan naturalmente el debate. Sin embargo, las personas verbalmente abusivas pueden oponerse a tus puntos de vista sobre asuntos cotidianos, como una película que habéis visto juntos, e intentar persuadirte de que tus opiniones son incorrectas.
Negarse a hablar de las preocupaciones relacionadas con el trato que te dan: En una relación sana, ya sea íntima o de otro tipo, las personas pueden expresar sus sentimientos y esperar que su pareja les escuche de verdad y les ayude a resolver los problemas. Si los problemas afectan a la relación, ambas partes suelen hacer un esfuerzo sincero por mejorar la situación. Sin embargo, en una relación abusiva, es más probable que el agresor desestime cualquier acusación de maltrato. Puede negar cualquier maldad e insistir en que usted es la problemática o que sus afirmaciones carecen de fundamento. Incluso puede intentar convencerte de que todo está en tu mente.
Crítica no constructiva: Hay una diferencia importante entre que alguien te señale aspectos que puedes mejorar en tu vida y que alguien te menosprecie para recordarte «tu posición» Una persona que abusa verbalmente puede hacer comentarios críticos constantemente. Estas críticas suelen aparecer como afirmaciones «tú», como «nunca lavas bien los platos» o «siempre comes en exceso», y representan evaluaciones negativas de ti que ni te proporcionan ayuda ni reconocen tus acciones positivas.


